En cuanto me deja entrar, estoy perdido.
He pasado toda mi vida fusionándome con huéspedes. Deslizándome bajo su piel, viviendo en sus mentes, protegiéndolos; es lo que hago. Soy un profesional y mantengo la distancia.
Entonces me contratan para ser su guardaespaldas.
Una policía encubierta que se infiltra en la organización criminal más letal del país, y yo soy su arma oculta. Fusionado con su cuerpo, experimentando cada pensamiento, cada deseo. Se supone que debo protegerla y mantenerme al margen.
Pero sus pensamientos me desarman. Las fantasías que ha estado ocultando me vuelven loco. Quiere rendirse, ser reclamada por alguien lo bastante fuerte para soportar su intensidad. Y yo soy un monstruo demasiado peligroso para que nadie pueda desearme.
Me vuelvo adicto y me aterra saber que, cuando tenga que separarme de ella, dejaré atrás la cordura.
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