miércoles, 8 de julio de 2026

Hockey de los Chicago Railers

1
Steele Sanderson siempre ha sido mi lugar seguro.
Mi mejor amigo.
Mi constante.
Mi persona favorita.

Así que cuando pillo a mi novio, que también resulta ser mi jefe, tirándose a una colega sobre su escritorio, Steele es quien se encarga de recoger los pedazos.

Ahora estoy viviendo en su ático.
Durmiendo temporalmente en su cuarto de invitados.
Trabajando como su ayudante mientras pienso en qué hacer a continuación.

Cada día, me digo a mí misma que esto es algo temporal. Que solo porque Steel me mire como si ya le perteneciera no significa que eso sea cierto.

Salvo que… Steele no lo ve de esa forma.
Para él, siempre he sido suya.
La única a la que ha que ha deseado.
La única a la que ha amado.
Es protector.
Posesivo Y ya se ha cansado de esperar.

Sigo insistiendo en que cruzar esa línea podría arruinarlo todo, que no vale la pena que arriesguemos nuestra amistad.
Pero cuando me ofrece un apaño del tipo “amigos con derecho a roce”, prometiéndome darme todo lo que llevo años ansiando en secreto…

¿Cómo se supone exactamente que voy a decir que no?

No pasa demasiado tiempo antes de que las fronteras entre nosotros se difuminen, y cada roce, cada mirada, cada momento, amenace con derribar los muros que yo había levantado.

Ahora tengo que tomar una decisión.

Seguir fingiendo que nada ha cambiado… O rendirme por fin al hombre que siempre ha sido mío.

Siempre tuya es una novela romántica de las de caerse rendida de amor, de un hombre obsesionado y amigos convertidos en amantes, situada dentro del ambiente del hockey profesional, con una tensión sexual prohibida y a flor de piel, y con un protagonista que se lo juega todo desde la primera página… y sin ruptura en el tercer acto.







Juré que jamás volvería a enamorarme de otro jugador de hockey.
No después de Zane. Mi ex y el padre de mi hija.
Pero cuando he necesitado un sitio donde vivir, River Thompson ha sido el que me ha abierto sus puertas.
El mejor amigo y compañero de equipo de mi ex.
Totalmente en territorio prohibido.
El hombre que me mira como si yo siempre le hubiese pertenecido.
Y solo hay una condición... Tengo que compartir su cama.
Vivir bajo el mismo techo hace que me sea imposible ignorar que él hace tiempo que llevaba esperando su momento. Es paciente, protector, y está decidido a demostrar que no es igual que el hombre que me destrozó. Y la forma en que se comporta con mi hija hace que me resulte todavía más difícil proteger mi corazón.
Cada noche que paso en su cama, la atracción a fuego lento que hay entre nosotros amenaza con estallar en llamas.
Confiar en River significa que no solo arriesgo mi corazón, sino también el de mi hija.
¿Y sabéis qué es lo más aterrador?
Que estoy empezando a creer que puede que él valga la pena el riesgo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario