martes, 18 de agosto de 2026

The gentlemen of New York


Me destrozó el corazón. Y ahora es mi nuevo jefe.
Reggie.
Soy un hombre despiadado. Un multimillonario que toma lo que quiere sin hacer preguntas.
Hace tres años la abandoné para proteger mis secretos. Era la única decisión lógica.
Entonces, ¿por qué me vuelve loco tenerla de pie frente a mí como mi empleada… mirándome como si supiera que soy el diablo en persona?
Nayla.
Una sola noche. Un maletín lleno de dinero. Una nota con la palabra «Lo siento» . Así fue como Reggie Marin desapareció de mi vida…
Durante tres años luché por recoger los pedazos de mi existencia. Pero ahora ha vuelto. Es mi nuevo CEO, tan egocéntrico y arrogante como siempre.
Él cree que nuestro pasado quedó atrás. Lo que no sabe es que ese pasado tiene exactamente sus mismos ojos… y me llama «mamá» todos los días.






He roto mi regla de oro: nunca te acuestes con un desconocido tan misterioso como malhumorado. ¡Y mucho menos si resulta ser tu jefe!
Serenity.
Se suponía que Nueva York sería mi gran oportunidad, un renacer después de que la vida me triturara y me escupiera sin piedad.
No entraba en mis planes celebrar mi nuevo comienzo con una aventura de una noche, salvaje y sin inhibiciones, junto a un desconocido tan atractivo como atormentado.
Y, desde luego, mucho menos esperaba descubrir que mi ligue anónimo es Duncan: el despiadado CEO multimillonario de la empresa en la que acabo de empezar a trabajar.
Sellamos un peligroso pacto para mantener una relación estrictamente profesional, pero la explosiva tensión de la sala de juntas no tarda en traspasar las puertas del ascensor, convirtiéndose en algo peligrosamente real.
Ahora, guardo un secreto inmenso:
Estoy esperando un hijo de mi jefe.
Y justo en el momento en que por fin reúno el valor para contárselo, ELLA irrumpe en escena, amenazando con destruir a la única familia que me queda.
Duncan.
Controlo todo lo que me rodea. ¡Mi imperio, mi ciudad y mi vida!
Las imprudencias no van conmigo, y desde luego no me dedico a desnudar mi alma ante desconocidas en la penumbra de un bar. Pero esa ardiente pelirroja que encadenaba copas a mi lado resultó ser una distracción sublime y caótica a la que no pude resistirme.
Debía ser solo una noche, un breve paréntesis para exorcizar los demonios de mi pasado…
Hasta que el lunes por la mañana cruzó la puerta de mi despacho. Es mi nueva empleada y, de repente, ¡lo único sobre lo que me muero por ejercer mi control es sobre ella !
Nuestro acuerdo prohibido, consumado a puerta cerrada, está derritiendo poco a poco el hielo que blindaba mi corazón. Pero justo cuando estoy preparado para dejarla entrar por completo, la verdad muestra su cara más cruel, ¡amenazando con arrasarlo todo a su paso!


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