1

En situaciones desesperadas, medidas desesperadas, y estar en el hospital con puntos en la cabeza y sin salida me desespera bastante. Así que entro en una aplicación de citas, buscando a un tipo dispuesto a fingir ser mi novio para poder escapar de esta pesadilla carísima.
¿Pero qué me encuentro?
Acusado de ser prostituta. Vaya desperdicio de minutos de teléfono.
Con el plan A descartado, paso al plan B. Escapar. Excepto que, en mi camino hacia la libertad, casi me golpea un hombre vestido completamente de negro y con los ojos azules más azules que he visto en mi vida.
Cuando finge ser mi novio, me quedo en shock. Y aún más cuando descubro que es el tipo grosero de la aplicación.
Resulta que no solo es grosero, sino también mandón, irritable, y no para de llamarme un peligro andante. De todas formas, sigo con la mentira, pensando que puedo dejarlo en cuanto sea libre.
Excepto que eso no sucede.
Termino de vuelta en su casa, comiendo sopa y esforzándome por no enamorarme.
Entonces entran a robar en mi apartamento y salgo corriendo para salvar mi vida, confundida, herida y sin ningún otro lugar adonde ir. Kieran jura protegerme, algo que parece más que capaz de hacer… Lo cual es un poco extraño para un agente inmobiliario, ¿no?
A medida que la amenaza a mi vida se intensifica, empiezo a preguntarme si llegaré a mi próximo cumpleaños y, más importante aún, si confiar en Kieran es el mayor peligro de todos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario