jueves, 6 de agosto de 2026

CRY



Me criaron atado con una correa.
No en sentido figurado ni poético…

Un collar de verdad alrededor de mi cuello, atornillado al hormigón junto a la cama de la Ama.

Aprendí muy pronto que la obediencia sabía mejor que el hambre y que la sangre se podía lavar, mientras que los huesos rotos no.

Por la noche me liberaban de mis cadenas…

y me enviaban, como su perro más preciado, a cazar a su próxima presa.

Mi trabajo consistía en encontrarlos, doblegarlos y venderlos.

Hasta que apareció él…

Él creía que estaba cazando a un monstruo.

No se dio cuenta de que lo estaba llevando directamente a mi jaula.



No hay comentarios:

Publicar un comentario