
Nací esclava en las minas de los elfos oscuros.
Golpeada. Quebrada. Olvidada.
Entonces apareció. Azrael.
Un demonio encadenado y furioso, con ojos que ardían como fuego.
Debería temerle. En cambio, lo anhelo.
Su tacto despierta un poder en mi sangre.
Magia que podría liberarnos a ambos… o condenarnos para siempre.
Promete enseñarme, pero sus lecciones exigen rendición.
Y cada beso me sumerge más en una oscuridad de la que quizás jamás escape.
¿Me estoy enamorando del monstruo que podría liberarme...
o estoy sellando mi destino como su reina de las sombras?
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