lunes, 9 de febrero de 2026

Doctor daddy


Dicen que los polos opuestos se atraen,
Ay, ojalá se equivocaran…
En cuanto Ford Branson cruza la puerta de mi despacho de abogados, sé que va a traer problemas.
Un médico privado de lujo, rico y jodidamente guapo, cree que lo tiene todo al alcance de la mano.
Y esos dichosos dedos puede que le hayan metido en un buen lío, cuando una paciente adinerada le acusa de comportamiento inapropiado.
Viene a mí suplicando mi ayuda, jurando por activa y por pasiva que jamás la tocó, y, a pesar de la horrible primera impresión que me causó, le creo.
Jornadas interminables en el despacho y reuniones a horas imposibles hacen que sea difícil seguir diciéndome que me cae mal.
Resulta que Ford es en realidad un buen tipo: encantador, atento y está buenísimo.
Y muy pronto tendré que enfrentarme a mi propio dilema profesional,
Porque ahora estoy embarazada del hijo de mi cliente.


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