
1
Una mezcla entre Cariño, cuanto te odio y una versión más subida de tono de Morning Glory , si el ejecutivo antipático fuera el mejor amigo de su hermano y, esta vez, llegaran a besarse de verdad.
Liam Lockhart es el mejor amigo de mi hermano, tiene diez años más que yo y es la clase de error que juré que no cometería dos veces.
Hace dos años, nos besamos. Fue un beso excitante, apasionado e inolvidable, hasta que él me apartó como si yo fuera un desliz que no pudiera permitirse. De acuerdo, mensaje recibido.
Así que hice lo que habría hecho cualquier escritora con el corazón roto: convertirlo en el villano de mi webcómic. Un hombre antipático, engreído, insoportable e, indudablemente, basado en Liam. Creí haberlo hecho con sutileza, pero me equivoqué.
Y ahora, gracias a un giro del destino, y a que mi hermano se ha lesionado, Liam me ha ofrecido el trabajo de mis sueños: guionista principal en la serie más popular de su plataforma de streaming.
¿La trampa?
Tengo que trabajar con él todos los días, mientras él finge no haberse prendado del perrito abandonado que lo sigue a todas partes, e intentar no asesinarnos mutuamente. O besarnos.
Debería decir que no, debería recordar lo que sentí cuando me dejó sin ninguna explicación, pero este es el trabajo de mis sueños, y tengo intención de ser muy profesional. Hasta que él me vuelve a besar apasionadamente.
Podemos dejarlo en algo informal. Podemos ser discretos.
Es importante que mi hermano no se entere.
Es importante que no sintamos nada.
Y es muy importante que yo no haga ninguna estupidez, como enamorarme del mejor amigo de mi hermano.
Besar a Liam la primera vez fue un error, pero ¿la segunda? Eso es un completo desastre.

2
Una mezcla de Cariño, cuanto te odio y Cualquiera menos tú, pero en esta historia, ella es diseñadora de ropa, él es el hombre más problemático de Hollywood, y un incidente con unos gemelos acaba dando pie a un compromiso falso, en el que los sentimientos son reales y no hay plan de escapatoria.
Genial, estoy comprometida… con el tío más imbécil de Hollywood.
Si Finn Lockhart hubiera sido una de esas personas que preguntan en internet si son un capullo, la respuesta habría sido un sí rotundo.
¿Que por qué me he comprometido con un hombre al que no aguanto? Es una historia curiosa. Yo trabajo para Finn, soy la diseñadora de vestuario en su última película. Un día, durante el rodaje, se me cayó una caja de gemelos. Finn se agachó para ayudarme, un periodista nos hizo una foto y… El compromiso está servido.
La noticia corre como la pólvora y, de repente, el soltero más conocido y atractivo de Hollywood ha dejado de estar disponible. Ah, y su equipo de relaciones públicas está obsesionado con la historia.
Finn está estresado con la película, y yo no voy a ser responsable de que la producción se vaya al traste, así que tengo que seguir el juego. Me mudo a su lujosísimo ático, donde aguanto las malas caras que me pone su gato desde el alféizar de mármol.
Evidentemente, el desprecio y el mal humor son cosa de familia.
Pero yo sé cómo termina esta historia. Los hombres como Finn no se enamoran, y mucho menos, de mujeres como yo.
Pero, entonces, sus labios se apoderan de los míos y, de repente, fingir es lo más peligroso que he hecho en mi vida.
Connor Lockhart es guapísimo, pero es un gruñón con menos encanto que una pared de ladrillos. Y, en un giro de guión inesperado, también es mi nuevo jefe.
Nuestro primer encuentro fue un desastre absoluto. Yo llegaba tarde a una mesa redonda en una convención sobre videojuegos y, mientras hacía cola para comprar un burrito, el tío delante de mí no dejaba de hacer preguntas sobre el menú como si estuviera en un restaurante de cinco estrellas. Le pedí que me dejara pedir antes que él, pero se negó. ¡Ni que le hubiera pedido su número de la seguridad social! Así que es posible que le tirase un bote entero de salsa superpicante encima de la comida.
Unos días después, resulta que ese pedante de los burritos es quien firma mis nóminas en la empresa de mis sueños.
Trabajo de ensueño, jefe de pesadilla. Él es un hombre imposible: frío, malhumorado y alérgico a las conversaciones casuales. Se diría que sonreír le causa dolor físico.
Sí, es increíblemente guapo y, cuando por fin aparece una sonrisa, es para desmayarse. Pero hay algo más debajo de ese ceño fruncido que me resulta demasiado atractivo. Y cuando su hija de nueve años se empieza a pelear con mi hermana pequeña, de la misma edad, nos vemos obligados a establecer una tregua. Después viene un beso y, a continuación… un montón de sentimientos.
No quiero enamorarme del gruñón de mi jefe, solo quiero quitármelo de la cabeza.
Es una lástima que mi corazón tenga sus propios planes.
%20-%20Leslie%20North.png)
No hay comentarios:
Publicar un comentario