
Emma cuida a mis hijos y yo a ella.
La niñera. La mujer que absorbía cada pensamiento mío.
Mi obsesión.
Barrett.
En cuanto conocí a Emma Andrews, me obsesioné. Día a día, la sensación crecía, hasta que solo observarla ya no era suficiente; necesitaba más. Por suerte, su visa está a punto de vencer y necesita una forma de quedarse. Tengo una solución sencilla.
Una vez que tenga mi anillo en su dedo, no la dejaré ir jamás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario