
La primera vez que vi a mi jefe, me enamoré. Diecisiete años mayor que yo, padre de una hija de mi edad y un multimillonario despiadado, él y yo no podríamos ser más compatibles.
Está tan fuera de mi alcance que bien podría rendirme, pero por alguna razón, no me deja. Por alguna razón que desconozco, está locamente enamorado de mí; actúa como un cavernícola un segundo, y al siguiente es el hombre más dulce y protector que he conocido.
Cada día que limpio su casa, siento que su obsesión se vuelve más fuerte e incontrolable. Nuestra relación es inapropiada. Su hija solía acosarme y todavía me odia. Él es su gran papá.
Pero ahora también es mío.
No hay comentarios:
Publicar un comentario