1
Trevor Wentworth, conde de Leven, retorna de Wellington para enterarse de que su padre dejó la finca casi en bancarrota. Sin otra opción que casarse por dinero, se decide por la fría y distante Sabrina Kent. Pero es la hermana de ella, Nicole, quien se gana su corazón. Sin embargo, unos cuantos besos robados y maravillosos no bastan para hacerle olvidar su deber para con todas las personas que dependen de la herencia de Sabrina para poner la finca en orden.
Nicole está perdidamente enamorada de Trevor, pero eso no le permitirá ser desleal a su hermana... hasta que Sabrina le ruega que interceda e intente convencer a Trevor de que no se case. Nicole accede a regañadientes y, cuando se ven en una situación comprometida, es con Nicole con quien Trevor se ve obligado a casarse.
Creyendo que Nicole le ha traicionado para ayudar a su hermana, el conde no quiere saber nada de ella y abandona a su nueva esposa en su casa de campo, a la que rara vez acude. Cuando por fin regresa para reclamar a su joven esposa, ¿será demasiado tarde?
El conde de Lindsey, Zachary Benedict, queda sorprendido al leer el testamento de su padre y descubrir una generosa herencia destinada a una tal Emma Ainsley. Intrigado por qué su respetable y estricto padre le dejaría dinero a una desconocida, decide buscarla. La encuentra trabajando como doncella en una posada de viajeros… y con un niño. Convencido de que el pequeño es un hijo ilegítimo de su padre, Zach asume su deber y exige que el niño sea criado como un Benedict. Si tan solo no se sintiera tan irremediablemente atraído por la supuesta amante de su padre…
Pero nada es lo que parece. Emma no soporta la actitud autoritaria del conde, que pretende controlar su vida, y ruega a Dios que deje de besarla de forma tan tentadora. No quiere nada de él ni de la herencia de su padre… pero Zachary Benedict no está dispuesto a dejarla ir.
Cuando Tristan Noel, el pícaro y travieso lord Beckwith, conoce a Sophia Hadleigh en un baile, queda prendado al instante. Sabe que tarde o temprano se cansará de ella, como suele ocurrirle con cualquier mujer que despierta su interés, pero está encantado de agotar su curiosidad en su encantadora compañía. Sin embargo, ella desaparece como por arte de magia antes de que Tristan pueda robarle siquiera un beso.
Al encontrarse con la señorita Hadleigh un año después, sus circunstancias han cambiado radicalmente. La halla vagando sola y desesperada por el campo, muy alejada de la coqueta y fascinante joven que conoció el año anterior. Percibe que hay alguna artimaña siniestra detrás, pero, habiendo sido atormentado por el recuerdo de su cautivadora mirada esmeralda, Tristan no duda en ofrecerle una vía de escape de su malvado primo, quien pretende quedarse con su herencia.
Ahora, todo lo que este conde egoísta y encantador tiene que hacer es demostrarle a la seductora Sophia que es digno de su amor.
%20-%20Rebecca%20Ruger.png)
No hay comentarios:
Publicar un comentario