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Cohen Miller, jugador de los Knoxville Coyotes, es el rompecorazones del equipo y el mejor amigo de mi hermano.
Y ahora también es el hombre que finge ser mi novio.
Sencillo, ¿verdad? Pues no.
Pensaba que mi suerte no podía empeorar después de que mi novio de toda la vida me dejara en público. Error.
Ahora mi ex sale con mi prima y, para colmo, todo nuestro grupo de amigos se va de viaje a esquiar, como cada año.
Desesperada por salvar las apariencias, le pido a Cohen que finja que le gusto. Que aparente desearme. Que lo dé todo para convencer a mis amigos de que no estoy destrozada ni dolida. Que no soy una causa perdida. Que, en realidad, ya he pasado página.
Pero durante el viaje, todo empieza a cambiar.
Las miradas de Cohen me aceleran el pulso.
Su simple roce despierta en mí nuevas sensaciones.
Y su beso… su beso me hace desear cosas que jamás había sentido antes.
Añade una sola cama, una tormenta de nieve descomunal y un grupo de cotillas del tamaño de una pista de esquí, y solo puedo rezar para que no acabemos haciendo un desastre de nuestra relación falsa.
Aunque, claro, yo siempre me equivoco.
El novato de los Knoxville Coyotes, West Crawford, es una estrella del fútbol americano: rápido como un rayo y venerado en el campo. Fuera de él… es mi exnovio. Y mi mayor desengaño.
No creí que la distancia pudiera rompernos cuando a West lo ficharon en Tennessee y a mí me reclamaron en París por una emergencia familiar. Pero lo hizo.
Seis meses después, West está jugando la Super Bowl, yo estoy animándole desde la distancia, y nuestros caminos vuelven a cruzarse.
Celebrar el éxito de West debería haber sido una única noche desenfrenada, el punto final que nos diera cierre. Pero, en lugar de eso, marca un nuevo comienzo. Literalmente.
Estoy embarazada de mi ex, nuestras vidas siguen separadas por miles de kilómetros y, en realidad, nada ha cambiado. Bueno, salvo lo evidente.
Entre la carrera imparable de West, mis responsabilidades familiares en el extranjero y un test de embarazo positivo que nos toma por sorpresa a los dos, nuestra relación parece destinada a quedar fuera de juego antes siquiera de tener la oportunidad de despegar.
Talon Miller, kicker de los Knoxville Coyotes, es territorio prohibido.
Para empezar, mi padre es el entrenador jefe del equipo. Y yo no salgo con sus jugadores.
Además, sigo intentando recomponerme tras una ruptura.
El hombre con el que creía que iba a casarme me hizo daño de formas que aún estoy tratando de asimilar. Sé perfectamente que no debería lanzarme a otra relación. Mucho menos con un jugador de fútbol americano carismático, magnético y más grande que la vida.
Cuando mi padre asigna a Talon como mi acompañante para una escapada de fin de semana con amigos, la humillación me abruma. Pero ese fin de semana resulta ser mucho más de lo que cualquiera de los dos esperaba.
Empiezo a ver al verdadero Talon. Al hombre detrás de la fama de encantador y mujeriego. Es atento y perspicaz, comprensivo y sincero. Y está decidido a protegerme.
Con Talon me siento segura. Cuidada. Y, sin darme cuenta, empiezo a confiar en él. A abrirme. A desearlo.
Una chispa prende entre nosotros y lo cambia todo. Porque estoy atrapada en una situación en la que no debería estar. Y Talon está dispuesto a placar a mis demonios.
Incluso a aquellos que amenazan con destruirme.
Avery Callaway, quarterback de los Knoxville Coyotes, es una leyenda del fútbol americano.
Y cree que soy una acosadora.
Lo prometo: no lo soy. Resulta que, simplemente, vivimos en el mismo edificio.
Además, conozco a los hombres —a los deportistas— como Avery. Egocéntricos, innegablemente encantadores, insultantemente guapos.
Salí con uno una vez, hasta que me rompió el corazón.
Pero eso fue hace mucho. Y gracias a aquello ahora soy más lista, más ambiciosa y mucho más disciplinada.
De hecho, estoy en Tennessee únicamente para conseguir mi doctorado en ornitología.
Entonces, ¿cuál es el problema? Que mi visado está atrapado en un laberinto de papeleo interminable, que corro el riesgo de perder la carrera de mis sueños… y que Avery Callaway me ha propuesto matrimonio.
Sé que sus razones son egoístas. Que su motivo es puramente personal.
Sé que nuestro matrimonio no es más que un acuerdo.
Tengo que recordarlo cuando Avery me demuestra su apoyo de formas que jamás habría imaginado.
Hace que me sienta importante. Cuidada y amada.
Pero ¿es real?
¿O estar atada al quarterback supondrá un golpe que ninguno de los dos ve venir?
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Holaaa , el link del segundo libro está roto no deja ingresar para descargar
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