miércoles, 25 de marzo de 2026

Destructive ties

1
¿Cómo sé que mi marido me desprecia?
Me llama enemiga antes que esposa.
Leonardo Chiaroscuro se casa conmigo como si fuera una ejecución.
Ojos fríos. Manos despiadadas.
Un príncipe playboy obligado a acostarse con la hija de su rival.
Me humilla en privado.
Me reclama en público.
Y cuando pierde el control, es aterrador lo mucho que me desea.
Descubro demasiado tarde que este matrimonio nunca estuvo destinado a durar.
Vuelvo a casa en busca de respuestas.
Y quedo encerrada en una traición.
Me dicen que mi bebé fue un error.
Uno que planean borrar en cuanto mi marido muera.
Escapo para advertirle.
En su lugar, me recibe un tiroteo.
Su padre ha muerto.
Su imperio son cenizas.
Y Leonardo me mira como si yo hubiera apretado el gatillo.
Él desaparece.
A mí me secuestran.
Y mientras el enemigo presiona mi vientre con su mano, sonríe…
Porque sabe exactamente qué es lo que llevo dentro.






—Tu marido está muerto.
Lo dice como una sentencia.
Y aún así me toma.

Michelangelo Chiaroscuro asesina al pakhan…
y secuestra a la novia.

Me arrastran a su guerra.
Me fuerzan a su cama.
Me casan con el hombre que destrozó mi vida.

Me observa como a una presa.
Cuenta mis pasos.
Cierra todas las puertas por las que intento huir.

Pero el monstruo que me tomó no me toca como tal.
Espera.
Descubre dónde me destrozó mi primer marido.
Y cuanto más resisto, más difícil me resulta odiarle.

Entonces la verdad sale a la luz.

El hermano que mató era de su sangre.
El trono de la Bratva le fue robado cuando era un bebé.
Y mi nuevo marido es el legítimo heredero del imperio que destruyó.

Cuando veo la rabia en sus ojos, por fin comprendo…
La violencia corre por sus venas.
Así que huyo.

Porque llevo algo que jamás debe descubrir.
Algo que me encadenará a él para siempre.

Y cuando me encuentre…

No sé si me reclamará-

o acabará con los dos.







—Te vi morir —dice el extraño.
No le recuerdo.
Pero mi cuerpo reacciona como debería.
Hace ocho años, perdí mis recuerdos entre sangre y fuego.
Me desperté embarazada, sola… y aterrorizada.
Ahora ha vuelto… escondiéndose tras un nombre falso, observando a mi hijo como si ya le perteneciera.
Cuanto más se acerca, más me cuesta respirar.
Más me cuesta ignorar la verdad que quiere salir a la luz.
Porque mi hijo fue concebido la noche en que lo perdí todo.
Y el hombre que se abre paso en mi vida con mentiras… es su padre.
Cuando sus enemigos vengan por nosotros, las mentiras se harán añicos.
Y la familia que he reconstruido podría no sobrevivir a la verdad.


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